Los huéspedes son bienvenidos a nuestra finca familiar en las colinas de Sant’Antonio, sobre Rovereto, en el corazón de Trentino. La experiencia comienza con un paseo por los viñedos que rodean la bodega y la pequeña iglesia románica de Sant’Antonio, que data del siglo XIII, un lugar pacífico y evocador profundamente conectado con la historia de la finca.
Durante la visita, compartimos la historia detrás de Oxenfeld, nuestra filosofía y las características de nuestro territorio, moldeado por suelos minerales, la luz de la montaña y la brise diaria que sopla desde el cercano Lago de Garda.
La experiencia continúa con una cata guiada de nuestros vinos acompañada de un aperitivo relajado entre los viñedos o en los salones históricos de la finca, según la temporada y el clima. Los huéspedes pueden disfrutar de un momento auténtico y personal dedicado al vino, el paisaje, la historia y la hospitalidad.












