En la cata en Crama Oprisor, no solo te explican los vinos, sino que te llevan a un viaje para que los pruebes. La bodega familiar está ansiosa por dejarte descubrir todo el amor, el cuidado y la pasión que se pone en la producción de los espléndidos vinos.
Durante las visitas con cata pasearemos entre las hileras de viñedos y por las bodegas, todo ello acompañado de quienes, día a día, contribuyen a que los vinos sean especiales, dispuestos a responder a todas vuestras preguntas y a enseñaros cómo pasar de la viña a la copa. Tanto si sois expertos y amantes del vino, como si simplemente queréis descubrir los paisajes vitivinícolas, las visitas con cata son un momento de unión entre familiares y amigos.









