La finca se encuentra escondida en el interior de un pinar. Una vez que llegues a este mágico lugar, el equipo de la bodega te dará la bienvenida y te mostrará sus viñedos sin límites. Siempre hay un ambiente tranquilo o como también lo llaman los españoles “tranquilidad”. Este lugar guarda la herencia no solo de los españoles sino también de muchas otras naciones que vivieron allí antes: íberos, romanos, visigodos y árabes. Todos los que vivieron allí desde la era paleolítica valoraron las buenas condiciones para la agricultura.
Al final del recorrido, tendrá la oportunidad de probar los vinos tintos y blancos de viñedos únicos. La sesión de cata estará dirigida por un sumiller certificado. Además, podrá degustar quesos típicos de la región de La Mancha y aceite de oliva virgen extra, que son partes integrales de la agricultura local. Reserve una maravillosa cata de vinos y una visita al Pago de La Jaraba desde la comodidad de su propia casa.











