En 2005 Orazio Parlati decidió renunciar a su brillante carrera como médico para seguir su sueño de producir vinos prestigiosos en la tierra de sus antepasados.
Siguiendo su pasión, comenzó a plantar viñedos en un lugar tan inaccesible como maravilloso: el Parque Nacional del Cilento, un territorio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y bañado por el sol fértil de la Campania. Se necesitaron aproximadamente 7 años para transformar la loma mejor expuesta al sol y protegida de las inclemencias del tiempo en un viñedo ordenado y exuberante.
Una obra ciclópea, casi una locura.
Hoy la Finca Donna Clara ha adquirido la experiencia y la continuidad necesarias para mirar hacia mercados más amplios y llevar el sueño de Orazio a nuevas mesas.
La extensión de la empresa es de 120 hectáreas, de las cuales 13 están destinadas al cultivo
de olivos (Pisciottane y Leccine) y 5 son para la viña.



























