Tras una cálida bienvenida, su experiencia comienza con un recorrido por la bodega de Marchi, descendiendo dos plantas subterráneas. Descubrirá sus espacios más evocadores: la silenciosa bodega de barricas, la zona de vinificación donde nace la pasión de la finca y la cámara acorazada que guarda sus botellas.
Tras este viaje al corazón de la bodega Marchi, regresará a la renovada tienda de vinos de la finca, con vistas al valle, donde le espera una cata de vinos guiada. Su visita se complementará con una tabla de embutidos y quesos locales, un maridaje perfecto que realza cada copa y refleja la autenticidad de la región. Un encuentro armonioso entre vino y gastronomía que dará como resultado una experiencia completa e inolvidable.

















