Ven a pasar unas horas en Château Shuette, nuestra bodega sostenible y granja regenerativa a las afueras de Burdeos. Estamos lo suficientemente cerca de la ciudad como para que puedas llegar fácilmente en Uber o Bolt, pero una vez que llegues, sentirás que te desconectas por completo de la ruta vinícola habitual de Burdeos.
Les daremos la bienvenida con una copa de pét-nat, porque un poco de burbujas suele ser la mejor manera de relajarse y entrar en ambiente. Después, pasearemos entre los viñedos con una copa en la mano, hablaremos de la tierra, del ecosistema local y de la historia que hay detrás del proyecto, y les mostraremos una faceta más relajada y desenfadada del vino de Burdeos.
Durante el recorrido, explorará nuestro huerto orgánico, donde cultivamos hierbas, frutas y verduras, y conocerá a nuestras codornices. Haremos una parada en el Dordogne para tomar otra copa y observar con más detalle el río, el paisaje y lo que hace que este rincón de Burdeos sea tan especial.
Luego, llega el momento de adentrarse en el funcionamiento de la bodega. Podrá ver de cerca las barricas y los depósitos, aprender qué vinos están fermentando o envejeciendo y, según la temporada, degustar el vino antes incluso de que se embotelle.
También les presentaremos nuestro pequeño proyecto de licores y les serviremos algunas de nuestras infusiones botánicas elaboradas con plantas, frutas y hierbas.
Tras la visita, el jardín será suyo durante un tiempo. Prepararemos un picnic con quesos locales, embutidos y pan recién hecho, junto con una botella entera de uno de los vinos que degustaron durante el recorrido. Según la temporada, también añadiremos productos orgánicos de nuestro jardín, como miel cruda o melocotones.
Y no se sorprendan si algunos de nuestros animales criados en libertad deciden unirse a ustedes en parte del picnic.
¿Por qué elegirnos?
- Estamos a las afueras de Burdeos y es fácil llegar en Uber o Bolt, en coche o en tren de la SNCF.
- Tu visita guiada estará a cargo de personas que trabajan en la bodega todo el año, no de guías temporales. Haz las preguntas difíciles, profundiza en los detalles técnicos o escucha historias directamente de quienes están detrás del proyecto.
- Esta es una bodega en pleno funcionamiento, no una sala de exposición impecable. Podrá ver de cerca la bodega, las barricas y los depósitos, e incluso degustar el vino antes de que se embotelle.
- La experiencia va más allá del vino: viñedos, vistas al río, un jardín orgánico, infusiones botánicas y animales en libertad forman parte de la visita.
- Su picnic incluye una botella entera de un vino que haya degustado durante la visita, además de quesos locales, embutidos, pan recién hecho y, según la temporada, productos de nuestra huerta.
Sin reglas formales de cata ni prisas. Simplemente una bodega en funcionamiento, buen vino, comida local y un rincón tranquilo junto al río Dordogne.























