Nuestra finca está situada en Gigondas, al pie de las majestuosas Dentelles de Montmirail. Esta finca, transmitida de generación en generación, encarna una auténtica pasión por la viña y el vino. Actualmente en proceso de conversión ecológica en su último año, nos esforzamos por respetar la tierra y promover la agricultura sostenible.
La conversión a la agricultura ecológica supone un paso importante en el compromiso de la finca con una viticultura respetuosa con el medio ambiente. Esta transición a la agricultura ecológica garantiza prácticas agrícolas que preservan la biodiversidad y promueven la salud del suelo.
Una de las prácticas emblemáticas de la finca es el vitipestoralismo, un método ancestral que implica el uso de rebaños de ovejas para el mantenimiento de las viñas. Las ovejas pastan en hierbas indeseables, fertilizan naturalmente el suelo con sus excrementos y reducen así el uso de insumos químicos. Esta simbiosis entre ganadería y viticultura ilustra perfectamente el respeto por la naturaleza y el compromiso de la finca con una agricultura integrada y sostenible.
Los vinos producidos en la finca reflejan este terroir único y la atención prestada a cada etapa de producción. Las añadas, marcadas por la influencia de Dentelles de Montmirail, se distinguen por su finura, elegancia y profundidad aromática. Cada botella es el resultado de un trabajo meticuloso y apasionado, que respeta las tradiciones al tiempo que integra técnicas modernas y ecológicas.
Así, la finca de Fred y Virginie en Gigondas representa mucho más que un simple lugar de producción de vino. Es un patrimonio familiar vivo, donde el amor por la vid y el respeto por la tierra se transmiten con pasión de generación en generación.












